Finanzas en Modo Verano: Cómo cuidar el bolsillo sin dejar de disfrutar

En Argentina, el mes de febrero suele ser un «mes puente»: todavía estamos con la cabeza en las vacaciones, pero la realidad del calendario nos empieza a empujar hacia los gastos de marzo. Entre la inflación que no da tregua y el deseo de aprovechar los días de calor, el orden financiero no es un lujo, es una necesidad.

A continuación, tres claves prácticas para encarar lo que queda de la temporada sin desequilibrar la economía familiar:

1. El «Efecto Hormiga» de las vacaciones

En el verano es común relajar los controles. El helado, el café en el parador o las salidas improvisadas pueden sumar un monto inesperado a fin de mes. El consejo es claro: asignar un presupuesto fijo semanal para estos «extras». Si se termina el jueves, el fin de semana toca plan gasolero en casa o en el parque.

2. Adelantarse a marzo

Parece lejano, pero la «vuelta al cole» y el reinicio de las actividades fuertes están a la vuelta de la esquina. Comprar hoy los útiles o renovar indumentaria antes de que lleguen los aumentos típicos de finales de febrero es una movida inteligente. Aprovechar las cuotas sin interés (si todavía quedan) o los descuentos de las billeteras virtuales de los bancos es fundamental.

3. El ahorro «hormigón»

Si tenés un pequeño excedente, no lo dejes quieto en la cuenta corriente. Con las tasas de interés y el movimiento del dólar, cada día cuenta. Las cauciones bursátiles o los fondos comunes de inversión de «rescate inmediato» (los que ofrecen las apps de pago) son herramientas útiles para que ese dinero no pierda valor mientras decidís en qué usarlo.

La mirada de QueDatazo: En un país donde las reglas cambian seguido, la mejor defensa es la información y la previsión. No se trata de no gastar, sino de gastar con estrategia.

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